English / Español

Dípticos como catálogos

A menudo los dípticos se emplean como catálogos económicos, ya que por su formato y resistencia pueden cumplir a la perfección con este rol. Pero, ¿qué es un catálogo? Es un folleto en el que se exponen los productos y servicios de una empresa, con imágenes, descripciones y precios, para que los consumidores puedan realizar compras de forma sencilla. Un catálogo es sumamente útil tanto para el público -que puede consultarlo y hacer compras y preguntas mediante él- como para la empresa, que de este modo cuenta con un folleto que muestra toda su producción. Sin embargo, dado que los catálogos tienen muchas páginas, son piezas caras, tanto en el diseño como en la impresión. Por otra parte, es preciso renovarlos regularmente para actualizar la información en ellos contenida (precios, ofertas, nuevos productos, horarios, datos de contacto). Teniendo en cuenta todos estos factores, los dípticos, folletos de cuatro paneles, pueden funcionar como pequeños catálogos, siendo una excelente opción para las pequeñas y medianas empresas que desean contar con estos materiales a un costo accesible.

Los dípticos diseñados como catálogos ofrecen una síntesis de la misión de una empresa y su filosofía corporativa. Se suelen incluir fotografías institucionales para acercar la compañía al público y mostrar su existencia real. Y, fundamentalmente, se presenta una lista completa de productos y servicios, con sus descripciones correspondientes, sus precios, ofertas, y sus imágenes. Así, los clientes reales o potenciales tienen ante sí, como en una vidriera, todo lo que necesitan para comprar. Por supuesto, se ofrece la información de contacto de forma clara y evidente.

Beneficios

Los dípticos pueden actuar como catálogos a la perfección, generando todos los beneficios de un catálogo convencional. En BIFOLD-BROCHURE.COM enumeramos las ventajas más notorias de estos dípticos-catálogos:

El público tiene en sus manos todos los productos y servicios de una empresa. Ante sus ojos cuenta con las imágenes, las descripciones y los precios de cada artículo. De esta manera, se facilita enormemente la compra.

Con estos dípticos los clientes potenciales pueden darse una idea general y rápida del tipo de productos y servicios que ofrece una compañía. Es realmente una excelente manera de presentarse ante el público nuevo.

Si estos folletos están diseñados por profesionales y se imprimen en papel de buena calidad, el éxito está garantizado: las personas los conservarán en sus casas y oficinas para consultarlos y establecer relaciones comerciales con la empresa en cuestión.

Los dípticos-catálogos son instrumentos gráficos de gran efectividad y a la vez son materiales accesibles para presupuestos pequeños y medianos.

Criterios de diseño

Los dípticos pensados como catálogos tienen las medidas de los dípticos tradicionales: miden como una hoja carta (8.5'' x 11'' abiertos, con caras de 5.5'' x 8.5'' o 4.25'' x 11''), o en una versión más grande, como una hoja carta doble (11'' x 17'' abiertos, con caras de 8.5'' x 11''). Por lo general se respetan estos tamaños, como así también el plegado convencional a la mitad, dado que son las normas que hacen de estos folletos piezas prácticas para la distribución y para el público. Ofrecemos algunos de las claves específicas de diseño que los expertos gráficos tienen en cuenta para desarrollar dípticos-catálogos de máxima efectividad:

El panel de frente cumple un rol esencial. Como en todo folleto, debe capturar la mirada del destinatario, porque de lo contrario este lo abandonará. Esto se logra con una frase y una imagen llamativas y a la vez relacionadas con la empresa. El logo corporativo debe estar presente.

Es importante que las caras internas mantengan una coherencia gráfica con las externas para consolidar la identidad corporativa en la mente del público. La simplicidad es fundamental: nada mejor que dejar suficientes espacios en blanco para dar aire a la diagramación y facilitar la lectura. Se suele incluir un párrafo inicial que presenta a la empresa y su filosofía. Luego se disponen las imágenes de los productos (sean fotografías o ilustraciones) junto con sus descripciones, de un modo simple y a la vez atractivo.

Para los dípticos-catálogos hay que contar con fotografías individuales de los productos, ya que las fotos en conjunto provocan confusión y no permiten distinguir con claridad ningún elemento. Sólo en ciertos casos se recomienda tomar fotos de conjunto, por ejemplo, para promocionar lápices, papeles, carpetas u otros elementos que solos no tienen demasiada presencia. Es necesario, además, suprimir los fondos de las imágenes para evitar confundir al público.

Para atraer la mirada de las personas sobre las fotografías se puede apelar a distintos trucos. Además de tomar fotos a todo color y de evitar los fondos, una excelente opción es darle mucha luz a las imágenes. También se pueden resaltar algunas fotos (por ejemplo, las ofertas o las novedades) con sombreados delicados.

Las descripciones y todo el texto en general deben ser fácilmente legibles, por ello la elección de las tipografías es un punto crucial. Las fuentes clásicas son las más recomendadas porque tienen la máxima legibilidad en los distintos tamaños (de títulos y de texto). Times, Arial, Helvética son muy buenas opciones para que el texto del folleto se lea con placer.

Para que estos dípticos que actúan con catálogos duren por largo tiempo y resistan al uso deben imprimirse en un papel de calidad. Lo ideal es realizarlos en cartulina de 80# o de 100#, con terminación brillante o mate. Si la cartulina no tiene terminación, entonces lo mejor es laminarla. El laminado es un recubrimiento plástico que se realiza una vez impreso el papel y que, además de brindar un gran atractivo, da máxima resistencia al papel. El laminado, nuevamente, puede ser brillante o mate.


Visita nuestras páginas amigas

http://www.trifold-brochures.com

http://www.trifoldbrochuredesign.com

brochure designer

Brochure Designer - Samples

http://www.brochure-agency.com